La cátedra de formación ciudadana Héctor Abad Gómez, invitó el pasado jueves 16 de abril a Marcela Sánchez quien actualmente es Directora de Colombia Diversa, experta en temas de violencia de género, participación política de las mujeres, salud sexual y reproductiva, y derechos de gays, lesbianas, bisexuales y transgeneristas.

Es sorprendente como la ciudad acepta el tema y está abierta para escuchar a una líder tan importante que con sólo escucharla se sienten las letras que han pasado por sus neuronas y quien con argumentos y citas nos mostró la importancia del tema para la humanidad.
La ponencia la inició agradeciendo la invitación y enviando un saludo especial a las señoras Cecilia Faciolince y Clara Abad, quienes fielmente como de costumbre hicieron presencia en esta cátedra que inspiró su esposo y padre.
Quizá lo más importante en este país para entender a la comunidad LGTB, son las leyes, pero no precisamente las del estado, pues en el caso de gustos sexuales mandan las leyes de la atracción. Un ejemplo de cómo el estado atropella a esta comunidad lo suscitó Marcela Sánchez de la siguiente manera: “uno de los argumentos del estado por no afiliar a las parejas del mismo sexo a las EPS (Entidades Promotoras de Salud) es que sale muy costoso, la comunidad se manifestó y preguntaron por qué, y la respuesta fue ¡No sabemos!, en conclusión fue un argumento moral”.
No sólo los políticos son intolerantes, la Directora de Colombia Diversa nos enseñó lo siguiente: En Bogotá entre 2001 y 2008 bajó 25 puntos la intolerancia, lo cual obviamente me causa satisfacción, pero vuelve a preocuparme pues se mantiene en el 50%. Es decir de cada 100 personas, 50 no quieren tenernos de vecinos. Por que?
Pareciera que en Colombia para tener todos los derechos hay que parecer heterosexual, además los abusos policiales se ven con facilidad, la intolerancia llega a tal punto, que acostumbramos a escuchar palabras despectivas para referirse a una persona que pertenezca a la comunidad LGTB, es más, en los colegios pareciera que apoyaran este lenguaje, para ejemplificar esto, se puso como modelo a un estudiante que en el 2006 fue catalogado como sicópata sexual por escribirle cartas de amor a un compañero.
El tema dio para cuestionarnos, el público cada vez más se convencía que el homosexualismo no es una enfermedad, que no es contagioso y mejor aún parecía estar aprendiendo a convivir con esta comunidad, el objetivo parecía estar cumpliéndose.
Como es de costumbre al final de cada cátedra se da un espacio para las preguntas a las que interesadamente el público siempre realiza de manera voluntaria, esto nos demuestra que realmente se está aportando a la construcción de civilidad, algunas de las preguntas realizadas a la ponente Marcela Sánchez fueron:
¿Qué piensa de la adopción para esta comunidad?, ¿qué diferencias existen ante la ley?, ¿es considerado un problema sicológico?, ante tales cuestiones la ponente respondió: la homosexualidad no se pega y la adopción es completamente viable y no genera trastornos en el hijo, sino entonces por que existen homosexuales que crecen en familias heterosexuales, lo que es criticado es que se hagan leyes basadas en la biblia o libros de carácter moral. No todo lo que es pecado es malo, por ejemplo la masturbación. Antes estaba penalizada la homosexualidad y ahora la homofobia, antes había que explicar el homosexualismo, ahora la homofobia.
Para los gustos los colores, una frase que mencionó la ponente varias veces durante su presentación. Cuánto tiempo no perdemos en pensar a quién juzgar, lo importante no es quiénes se quieran, lo importante es que se quieran, si en Colombia todos nos quisiéramos y no nos juzgáramos tan duro a nosotros mismos, el juego sería diferente y sí respetuosamente valoramos a los demás evitaríamos tanta carga histórica negativa que cultivamos en el presente.