Contaba con la terquedad y la constancia de aquellos a quienes la naturaleza hace hombres excepcionales. Pero contaba, sobre todo, con un don de humanidad, un profesionalismo y generosidad como médico salubrista, y una capacidad mental e intelectual de tan largo alcance, que lo hicieron no sólo casi imprescindible para nuestra sociedad falta de corazones líderes y honestos, sino también, por desgracia, blanco de la más burda intolerancia. La que asesina inútilmente, porque ideas y palabras arraigadas en la sabiduría y en la libertad, como en el caso de Héctor Abad Gómez, son inmunes a las balas.
Produce innegable dolor recordar la muerte de quienes amamos, sobre todo si ellos fueron víctimas de la violencia, pero produciría más dolor y más pena si fuésemos una sociedad que portara el olvido como insignia del miedo o de la deshumanización.
Con esta exposición el Museo Municipal de Jericó rinde homenaje de reconocimiento a Héctor Abad Gómez, ilustre jericoano nacido en 1921 y asesinado en Medellín en 1987. En el recorrido encontraran un completo registro fotográfico, muestra de sus aportes a la opinión pública del país en temas de salud, derechos humanos y de interés general; cartas familiares, algunas pertenecías personales y documentos escritos de su puño y letra.
Médico del Alma Mater, profesor y jefe de sus dependencias de Medicina Preventiva, Máster en Salud Pública de la Universidad de Minesotta, fundador en 1963 de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Antioquia que hoy lleva su nombre y de la Escuela de Salud Pública de Indonesia. Político, columnista y docente universitario, defensor de los derechos humanos y promotor de la primera vacunación masiva contra la polio en el mundo en 1958.
La exposición ha sido posible gracias a la colaboración de la Corporación Héctor Abad Gómez y el Museo de la Universitario del Alma Mater de Antioquia y podrá visitarse hasta el próximo 10 de noviembre.