El respeto a sí mismo comienza por el respeto al cuerpo

A Sebastián los amigos no dejaban de molestarlo cuando supieron que había ingresado a un taller de danza. Para ellos no se trataba de otra cosa que de aprender ballet, como las “señoritas”, algo que no era de machos. Pero Sebastián continuó asistiendo a las clases de los lunes con la profesora Natalia Giraldo, designada por la Corporación Renovación para llevar a cabo el taller en la Institución Educativa Héctor Abad Gómez, con el apoyo y seguimiento de la corporación que lleva el mismo nombre.

Sebastián es un niño como cualquier otro: necio, juguetón, rebelde y amante de las costumbres de la nueva cultura pop-urbana, es decir, gusta del reguetón, de las esquinas, de la Internet, de los videojuegos y de no hacer nada. Sin embargo, gracias al taller de danza, donde es el único hombre, ha comenzado a entender, afirma, al género femenino y, por lo tanto, ahora es más aplicado en clase, más tranquilo en el trato con sus amigos y más apegado a los deberes familiares.

“Yo antes no conocía bien mi cuerpo, pero ahora sé que se puede mover como una culebra y eso me gusta… me gustan mucho mis piernas (jajajaja)”, dice el pequeño de once años de edad y a punto de superar el quinto grado.

Y es que según comenta Natalia Giraldo, todo el trabajo del taller de danza va ligado a un compromiso implícito del cuidado y el respeto por el cuerpo. Los niños aprenden a quererse y a valorarse a través del cuerpo, del baile, “van adquiriendo además una memoria corporal muy importante”, dice la joven profesora.

Hasta el momento, el taller ha puesto énfasis en los ritmos folclóricos colombianos, como la puya, la cumbia y el mapalé. De todas formas, no se le cierra el espacio a géneros como el hip hop, el rap o el mismísimo reguetón.

“Que los niños hagan un trabajo corporal rítmico, de disociación y de expresión; que se conozcan entre sí y que aprendan a trabajar en grupo son los objetivos primordiales del taller de danza”, dice Natalia, quien desde ya prepara una comparsa llamada ‘El amor, el sueño y la locura’, que será presentada a finales del año. “No será fácil llegar con una preparación perfecta a la presentación, pero confío en los niños, pues al principio era difícil que lograran concentrarse pero todo ha ido mejorando con el tiempo”, señala la joven instructora de la Corporación Renovación, que además del taller de danza, adelanta uno de teatro y otro de zancos, con alrededor de 45 niños y niñas de la institución educativa Héctor Abad Gómez.

La Corporación Renovación es una entidad contratada por la Corporación Héctor Abad Gómez para ejecutar este proyecto artístico, en ambas sedes de la institución educativa Héctor Abad Gómez. Todas las actividades relacionadas con este proceso de formación hacen parte de la apuesta de la Corporación Héctor Abad en su intención de incidir positivamente en esta población, construyendo espacios de expresión, participación y convivencia.